miércoles, 3 de abril de 2013

Poceros (trabajadores del subsuelo), un oficio de riesgo, susceptible de acortar la esperanza de vida

(PL 69) ESPACIOS CONFINADOS. ESCO-Poceros1.doc. Manuel Domene. Palabras: 3.070 

¿Trabajar en el subsuelo… o caducar de forma prematura?


El oficio de pocero –y en general el de cualquier trabajador del subsuelo- no es agradable, además de estar rodeado de peligros en áreas de especial dificultad (frecuentemente son espacios confinados).
Dada la complejidad que puede entrañar el establecimiento de protocolos de actuación suficientemente seguros y prácticos en esta actividad, Osalan (Instituto Vasco de Seguridad y Salud Laborales) elaboró la “Guía para la prevención de riesgos laborales en las redes de alcantarillado”. Su objetivo, evitar riesgos mediante la difusión del conocimiento preventivo.

Trabajar en el subsuelo de las ciudades es una actividad peligrosa. Traemos a colación un caso tan cercano como reciente. Los trabajadores de aguas residuales en París han llegado a una terrible conclusión: viven siete años menos que otros trabajadores y diecisiete años menos que sus jefes. Esta información está avalada por un estudio epidemiológico efectuado por el INRS (Instituto Nacional de Investigación y Seguridad) y la alcaldía de París. No procede el alarmismo, pero tampoco la subvaloración del riesgo de los trabajadores del subsuelo.

El caso de los poceros de París
La evidencia de los estudios epidemiológicos sobre el acortamiento de la vida de los poceros, por razones de exposición laboral, ha llevado a los Verdes parisinos a hacer bandera de la causa, presentando una moción el pasado mes de junio para exigir mejores condiciones laborales para los trabajadores del alcantarillado, así como su jubilación a los cuarenta y cinco años. Por su parte, la alcaldía, sin aprobar la actitud de la militancia verde, ha dictado diversas disposiciones sin pérdida de tiempo. Así, Ello ha supuesto la limitación del tiempo de trabajo en el subsuelo, la obligación de que las rejillas de ventilación estén abiertas veinte minutos antes del comienzo de cada intervención, y el uso de trajes-buzo integrales. En definitiva, han promocionado el principio de precaución entre el colectivo de los poceros, además de incitarles a que dejen la actividad al cabo de unos doce años.
Actualmente 260 personas trabajan en las aguas residuales de París. Sus condiciones de trabajo son tan difíciles como penosas: se pasan cuatro horas cada día en los 2.200 kilómetros que tiene la red del subsuelo de París. La evidencia es que estos empleados municipales suelen desarrollar enfermedades graves, que incluyen patologías del aparato digestivo, cáncer de esófago o buco-faríngeo. Los vapores que emanan las aguas residuales, especialmente el sulfuro de hidrógeno (SH2), son particularmente nocivos, y serían una de las causas de la sobre-mortalidad que se registra en el colectivo de poceros y trabajadores del alcantarillado parisino.
Estos operarios van equipados con equipos de detección que advierten de concentraciones de gas peligrosas, aunque ponerse a salvo supone hasta quince minutos, que es el tiempo necesario para volver a la superficie. Su ropa de trabajo es un mono y botas altas. También están equipados con una máscara de seguridad para aplicar a la nariz en caso de elevada concentración de gases; aunque preferirían poder contar con equipos de respiración autónoma. Con todo, “lo peor es el olor” -aseguran los operarios-, una circunstancia en la que no puede hacerse nada.

Conocimiento del riesgo
A parte de los riesgos a medio-largo plazo (de invalidez o muerte prematura, ya indicados), existen otros que son inmediatos. Son los que conocemos como riesgos característicos de la actividad, que pueden clasificarse en tres grupos principales:
·Riesgos por exposición a atmósferas peligrosas
Riesgos que, por ser generalmente poco conocidos, originan accidentes por sorpresa, a menudo de fatales consecuencias tanto para los propios accidentados como para los compañeros que pretenden socorrerles.
·Riesgos por agentes mecánicos y físicos
Este grupo suele considerarse como el de riesgos generales, ya que
son comunes a múltiples actividades, pero que en el entorno de los espacios confinados suelen tener una mayor gravedad debido a las condiciones desfavorables de los lugares en los que se desarrolla el trabajo (ver tabla).
·Riesgos por agentes biológicos
En el tercer grupo se contemplan los riesgos por agentes biológicos, que pueden actuar como transmisores de patologías infecciosas, fácilmente presentes en los ámbitos afectados por aguas residuales. (ver tablas, más abajo).

Procedimientos de trabajo
De poco sirve el conocimiento del riesgo si éste no se emplea en poner a punto los procedimientos de trabajo adecuados.
En su Guía, Osalan insiste en que “en la actividad de mantenimiento de las redes de alcantarillado público se presentan una serie de riesgos específicos cuyo control requiere una planificación preventiva rigurosa, especialmente en lo referente al trabajo en el interior de espacios confinados”.
Puntualiza a continuación el Instituto Vasco  que “las investigaciones de accidentes ocurridos en este tipo de recintos, demuestran repetidamente que los procedimientos de trabajo seguidos no  incluían métodos o medidas para un control satisfactorio de los riesgos existentes, aunque quizá sería más exacto decir que éstos, prácticamente no habían sido tenidos en cuenta en la organización del trabajo”.
“Para evitar estas situaciones –indica Osalan- se considera necesario que las empresas dedicadas a esta actividad, tanto dirección como técnicos y trabajadores, tengan un conocimiento lo más amplio posible sobre la naturaleza y gravedad de los riesgos que pueden presentarse en el desarrollo de su trabajo, así como de los medios de prevención que corresponde adoptar para controlarlos”.

Los conceptos básicos sobre atmósfera peligrosa
Una atmósfera peligrosa para las personas es aquella cuya composición ocasiona riesgo de muerte, incapacitación, lesión o enfermedad grave, o dificultad para abandonar el recinto por sus propios medios.
En el caso de las redes de alcantarillado, la atmósfera interior debe ser calificada como peligrosa cuando se dan una o varias de las siguientes condiciones:
-Riesgo de asfixia por insuficiencia de oxígeno. Cuando la concentración de oxígeno es inferior a 19,5% en volumen.
-Riesgo de explosión o incendio. Cuando la concentración de gases o vapores inflamables supera el 10% de su límite inferior de explosividad.
-Riesgo de intoxicación por inhalación de contaminantes. Cuando la concentración ambiental de cualquier sustancia, o del conjunto de varias, supera sus correspondientes límites de exposición laboral.
Atmósfera inmediatamente peligrosa para la vida. Definición.
Una atmósfera es inmediatamente peligrosa para la vida cuando debido a su composición existe riesgo de muerte inmediata. Se entra en esta categoría en las siguientes condiciones:
-Contenido de oxígeno inferior al 17% en volumen.
-La concentración de gases o vapores inflamables alcanza el 25% del límite inferior de explosividad.
-La concentración ambiental de una sustancia alcanza su correspondiente límite I.P.V.S. (acrónimo de ‘Concentración Inmediatamente Peligrosa para la Vida o la Salud de las Personas).


Los riesgos de las atmósferas peligrosas
·Riesgo de asfixia por insuficiencia de oxígeno
Puede estar ocasionado por tres condiciones: las derivadas del propio recinto, las que se derivan del trabajo realizado, y las consideradas como propias del entorno del recinto.
-Atmósferas asfixiantes debidas al propio recinto. Las causas más comunes de la disminución de oxígeno son su consumo debido a fermentaciones y descomposiciones biológicas de materia orgánica, desplazamiento del oxígeno por el CO2 desprendido en los procesos citados, o absorción por el agua. Los lugares con mayor riesgo son los recintos con ventilación escasa, especialmente si son húmedos (pozos, depósitos, arquetas, cámaras subterráneas, fosas sépticas y de purines).
-Atmósferas asfixiantes debidas al trabajo realizado. La disminución de oxígeno puede deberse al uso de sopletes, soldadura, etc., empleo de gases inertes, removido o pisado de lodos; la propia respiración humana. Estos riesgos se presentan en cualquier recinto con ventilación insuficiente, incluso en galerías y colectores.
-Atmósferas asfixiantes debidas al entorno del recinto.
Se producen por reacciones químicas de oxidación o desplazamiento del oxígeno por otros gases. Son propias de los recintos afectados por vertidos industriales, y los que están comunicados con conducciones de gas.
·Riesgo de explosión o incendio
Las atmósferas peligrosas pueden ser explosivas por causas debidas al propio recinto, al trabajo realizado, y al entorno, igual que en el caso anterior.
-Atmósferas explosivas debidas al propio recinto. La causa más común de la presencia de sustancias inflamables es la descomposición de materia orgánica con desprendimiento de gas metano. Esta contingencia se presenta en fosos sépticos y de purines, recintos comunicados con vertederos de residuos sólidos urbanos, instalaciones de depuración de aguas residuales.
-Atmósferas explosivas debidas al trabajo realizado.
Las sustancias inflamables pueden proceder de productos de esa índole: pintura, disolventes, resinas, plásticos, soldadura con soplete, así como por sobre-oxigenación debido a fugas o excedentes de oxígeno en trabajos de oxicorte, soldadura oxiacetilénica y similares. Es un riesgo inherente a cualquier recinto sin ventilación donde se efectúen los procesos citados.
-Atmósferas explosivas debidas al entorno del recinto. Las sustancias inflamables pueden haberse acumulado por filtración de conducciones de gas combustible, filtraciones y vertidos de productos inflamables (combustibles de automoción, disolventes orgánicos, pinturas), o por emanaciones de metano procedentes del terreno. Los lugares con mayor riesgo son las zonas urbanas con red de distribución de gas, recintos próximos a instalaciones de producción, almacenamiento y distribución de gas combustible, o a gasolineras, almacenes de productos químicos, talleres de pintura, etc.; así como los recintos situados en terrenos carboníferos.
Una atmósfera peligrosa para las personas es aquella cuya composición ocasiona riesgo de muerte, incapacitación, lesión o enfermedad grave, o dificultad para abandonar el recinto por sus propios medios

Riesgo de intoxicación por inhalación de contaminantes
Este riesgo de atmósfera peligrosa tiene entidad propia para presentarlo por separado. No tiene la contundencia del riesgo explosivo ni del riesgo de asfixia, pues la inhalación de contaminantes puede ser un riesgo insidioso (pasa desapercibido), lo que aumenta, si cabe, su gravedad. Entre las atmósferas tóxicas por inhalación podemos distinguir:
·Atmósferas tóxicas debidas al propio recinto
La presencia de la sustancia tóxica suele obedecer a la descomposición biológica de materia orgánica con formación de sulfuro de hidrógeno (SH2), anhídrido carbónico (CO2), amoníaco (NH3), etc. Cabe sospechar de su presencia en fosos sépticos y de purines, recinto mal ventilados con aguas residuales, especialmente si hay restos animales (mataderos, pescaderías, granjas, curtidores) o vegetales (almacenes o silos de grano, industrias de pasta de papel, etc.).
·Atmósferas tóxicas debidas al trabajo realizado
El trabajo que se efectúa puede provocar la aparición de gases al liberar conductos obstruidos (principalmente SH2), al remover o pisar lodos con gases tóxicos ocluidos, por procesos con liberación de contaminantes: soldadura, pintura, limpieza con disolvente; corte con esmeriladoras, especialmente de materiales friables de fibrocemento, que contienen amianto. También hay que contar con la toxicidad derivada de la utilización de equipos con motor de combustión (bombas de achique, generadores eléctricos, compresores, vehículos) que producen monóxido de carbono (CO). El problema es inherente a recintos con poca ventilación, o ventilación insuficiente para los procesos que allí se llevan a cabo.
·Atmósferas tóxicas debidas al entorno del recinto
La presencia de tóxicos deriva de causas varias: filtraciones de monóxido de carbono de conducciones de gas; gases de combustión procedentes de filtraciones o comunicación con conductos de evacuación de sistemas de ventilación de garajes, calderas de calefacción, etc.; contaminantes diversos procedentes de vertidos incontrolados (disolventes, ácidos, álcalis); contaminantes formados por reacciones químicas accidentales. La localización típica será en recintos urbanos con conducciones de gas, recintos de redes de aguas residuales, o próximos a industrias químicas, talleres, etc.

En los espacios confinados pueden encontrarse atmósferas tóxicas por la propia etiología del recinto. El buzo integral y la protección respiratoria son parte del equipo imprescindible



RIESGOS POR AGENTES MECÁNICOS Y FÍSICOS
Riesgos debidos a la configuración del lugar de trabajo
Tipo de riesgo
Causas
Atropello por vehículos
-Tráfico rodado
Caídas a distinto nivel
-Escaleras fijas con primeros o últimos pates fuera del alcance, pates en mal estado, ausencia de parte de los pates, pates deslizantes por agua o lodo, etc.
-Escaleras portátiles inseguras, inestables o mal ancladas
-Bocas de entrada sin protección
Caídas de objetos
-Materiales y equipos depositados junto a las bocas de entrada y durante su transporte al interior
Posturas desfavorables y sobreesfuerzos
-Espacios angostos
-Tapas de cierre pesadas
Caídas al mismo nivel
-Pisos deslizantes, inundados o irregulares
Asfixia por inmersión o ahogamiento
-Inundación del recinto por lluvias, mareas marinas, equipos de bombeo
-Desagües masivos: vaciados de piscinas, estaciones de depuración de aguas, limpieza de grandes reactores y depósitos, etc.
-Caída en recintos inundados
Golpes, cortes
y punciones
-Presencia de todo tipo de residuos: cascotes, vidrios, objetos metálicos, etc.
-Paredes y techos irregulares, con reducido espacio para el tránsito
Agresiones de animales
-Presencia de roedores, reptiles, arácnidos, insectos, etc.
Electrocuciones
-Utilización de luminarias, herramientas, y equipos eléctricos en lugares húmedos
Riesgos debidos al trabajo realizado
Tipo de riesgo
Causas
Limpieza mecanizada con camión
de saneamiento
-Accidentes de tráfico
-Golpes y caídas al subir o bajar del camión
-Golpes y atrapamientos con los equipos enrolladores y mangueras
-Golpes y proyecciones por rotura de las mangueras de presión
-Golpes y proyecciones en el manejo de las mangueras de presión y sus boquillas acoplables
-Ruido y vibraciones ocasionados por la pistola rociadora
Limpieza manual
-Golpes, cortes y punciones con materiales y herramientas
-Posturas desfavorables y sobreesfuerzos en la retirada de residuos
Obras de reparación de galerías, colectores, conductos, etc.
-Enterramiento y golpes por desprendimiento de bóvedas, paredes, etc.
-Golpes y sobresfuerzos en el manejo y transporte de materiales de construcción
-Sobreesfuerzos, golpes, vibraciones y ruido en el manejo de martillos neumáticos
-Cortes, proyecciones, ruido, polvo y vibraciones en el manejo de esmeriladoras portátiles.
-Electrocuciones en el manejo de equipos y herramientas eléctricas
Instalación
y mantenimiento
de equipos de bombeo, válvulas de paso, portillas, etc.
-Golpes por caída y manejo de equipos
-Golpes y cortes en el manejo de herramientas manuales
-Sobreesfuerzos por manejo de elementos pesados
-Electrocuciones en los montajes eléctricos y manejo de herramientas y equipos eléctricos.
  
RIESGOS POR AGENTES BIOLÓGICOS
Riesgos de infecciones
Enfermedades transmisibles
Modos de transmisión más comunes
en el alcantarillado
Tétanos
-Penetración a través de heridas y quemaduras
Hepatitis víricas tipo A y E
Salmonelosis, Diarreas coliformes
En zonas endémicas:
Fiebres tifoideas, poliomelitis, cólera, disentería, etc.
-Ingestión de agua o elementos contaminados, principalmente por contacto con aguas fecales

Leptospirosis
-Contacto con aguas contaminadas por deyecciones de roedores, principalmente a través de heridas y de las mucosas de los ojos, nariz y boca.
-Ingestión de alimentos contaminados
-Inhalación de micro-gotas contaminadas
Hepatitis víricas tipo B, C
y D. Sida
-Heridas con objetos contaminados por fluidos corporales, principalmente jeringuillas
Tuberculosis, brucelosis
-Contacto de la piel y mucosas con restos de animales infectados (procedentes de mataderos, establos, granjas, etc.
-Contacto e inhalación de micro-gotas contaminadas
Fiebre por mordedura
de ratas
-Transmitida por los roedores, principalmente a través de mordedura
Infección de heridas
-Contacto con micro-organismos patógenos.

Subsuelo y aguas negras
Trabajar en el subsuelo conlleva el peligro asociado con las aguas (ahogamiento), un peligro que se ve aumentado cuando se trata de aguas negras, potenciales transmisoras, además, de enfermedades infecciosas. 
“Las aguas negras o residuales constituyen no sólo un vector para numerosos microorganismos, sino que además pueden ser un medio de proliferación para muchos de ellos. El riesgo de contaminación biológica dependerá de que el microorganismo esté presente en las aguas residuales en cantidades significativas, de que sobreviva dentro del entorno conservando su poder infeccioso, así como de los diferentes grados de exposición”, nos recuerda la NTP 223 del INSHT. La contaminación puede seguir diferentes caminos:
·Vía cutánea-mucosa
La entrada en el organismo puede producirse por contacto directo con el foco de contaminación, pudiendo penetrar los gérmenes a través de heridas, directamente a través de la dermis, o a través de las mucosas conjuntivas en el caso de que se produzcan salpicaduras en los ojos.
·Vía respiratoria
La contaminación respiratoria está provocada esencialmente por los aerosoles producidos en los dispositivos de aireación de los lodos y en la dispersión aérea de los lodos secos, que pueden transportar diversos microorganismos. Para ser infecciosos, deben tener un tamaño comprendido entre 1 y 30 μm de diámetro. En la difusión del aerosol intervienen las condiciones meteorológicas (la temperatura ambiente, la humedad, la velocidad y dirección del viento, así como la insolación).
El polvo de los lodos contiene una flora variada y abundante, predominando el género Aspergillus, cuyas esporas son fácilmente inhalables. De escasa nocividad en individuos sanos, es altamente patógeno en el caso de individuos inmunodeprimidos (riesgo de aspergilosis pulmonar invasiva, septicemia, etc), pudiendo originar también la formación de un aspergiloma. También se han constatado neumopatías por inhalación de virus aerotransportados de tipo enterovirus.
·Vía digestiva
Esta contaminación ocurre esencialmente a través de las manos, directamente (manos sucias llevadas a la boca) o indirectamente (a través de alimentos y cigarrillos), aunque también puede darse de forma accidental por caída dentro del agua o proyección. También, como ya se ha comentado, puede tener lugar por la deglución de agentes patógenos inicialmente inhalados.

*Manuel Domene. Periodista

Bibliografía
-Instituto Vasco de Seguridad y Salud Laborales (OSALAN), Seguridad en los Espacios Confinados. “Guía para la prevención de riesgos laborales en el mantenimiento de redes de alcantarillado. 2ª Edición.
-Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo (INSHT), Notas Técnicas de Prevención: NTP 223, NTP 473.

DESPIECE 1:
Zoonosis
Desde la noche de los tiempos, el ser humano ha interactuado con los animales, nuestros compañeros de viaje en este planeta azul (en la superficie, pero también en el subsuelo). Las manos, como nuestra principal herramienta de trabajo, es la parte anatómica más susceptible de sufrir lesiones.
Zoonosis es el término que engloba un amplio catálogo de enfermedades que pueden transmitirse de animales a personas, pero también al revés. Los sujetos pacientes de estos riesgos son muchos y, entre éstos, agricultores, granjeros y, cómo no, poceros.
Sin ánimo de hacer una lista exhaustiva podemos citar patologías como el quiste hidatídico, brucelosis, rabia, fiebre amarilla, turalemia, muermo, leptospirosis, tiña, toxoplasmosis y gripes varias (ver tabla).
Además de las enfermedades infecciosas, la interacción con animales puede saldarse con mordeduras, picaduras (venenosas o inocuas), arañazos, o dermatitis por el simple contacto, lesiones fisiológicas que pueden afectar a todo el cuerpo del pocero y, por razones obvias, mayormente a las manos.

© Manuel Domene Cintas. Periodista