martes, 9 de abril de 2013

“El ICS establece la política preventiva como elemento básico para la mejora continua de las condiciones de trabajo”

(PL 71) ENTREVISTA. ETR-MHerreros_ICS.doc. Manuel Domene. Palabras: 3.134

Meritxell Herreros López, Responsable del Área de Prevención de Riesgos 
Laborales del Institut Català de la Salut (ICS)

El lema de Meritxell Herreros -y del Área de Prevención de Riesgos Laborales- es realizar 
un trabajo de calidad en materia preventiva

  
Gestionar la seguridad de más de 39.000 profesionales que trabajan en la sanidad en Cataluña, vinculados al ICS, no es una tarea fácil. Meritxell Herreros enfrenta esta tarea titánica, cuya finalidad última es “incrementar la cultura preventiva en los distintos centros de trabajo e incrementar, de manera progresiva, el bienestar de las personas que trabajan”.
Toda la labor preventiva se desarrolla bajo el paraguas de una gestión basada en la corresponsabilidad y la evaluación de resultados. Los riesgos prevalentes para los empleados del ICS son los biológicos, ergonómicos e higiénicos. Su tasa de siniestralidad se encuentra muy por debajo de la media española de su sector.

Como eje vertebrador, el plan de prevención persigue la integración de la prevención en todas las actividades de la empresa, e involucra a todos sus trabajadores, sean propios o subcontratados, colectivo que es muy numeroso y exige una gestión fina.

-¿Qué es el Institut Català de la Salut (ICS), qué gestiona y cuáles son sus principales magnitudes? (centros de trabajo, número de trabajadores, etc.).
-Meritxell Herreros. El Institut Català de la Salut es el mayor proveedor público de servicios sanitarios de Cataluña, cuenta con una plantilla de más de 39.000 profesionales y presta atención sanitaria a casi seis millones de usuarios.
Actualmente, el ICS gestiona 8 hospitales de referencia dentro de la red hospitalaria de utilización pública; 286 equipos de atención primaria; 32 centros de atención extrahospitalaria; 23 unidades territoriales de atención continuada y urgencias en atención primaria, que prestan atención a través de 186 dispositivos; 25 servicios de atención a la salud sexual y reproductiva; 12 servicios de laboratorio clínico; 29 servicios de diagnóstico por la imagen; 13 unidades de rehabilitación extrahospitalaria; 13 unidades PADES, 6 unidades de salud mental y 3 unidades de salud laboral.

-¿Cuáles son sus responsabilidades como gerente del Área de Prevención de Riesgos Laborales del ICS?
-M. H. Entre otras destacaría como más importantes:
-Diseñar y proponer las políticas, los programas y los objetivos en materia de prevención de riesgos para establecer la mejora continua de las condiciones de seguridad y salud los centros de trabajo, colaborando en su implantación.
-Impulsar el establecimiento del sistema de gestión de la prevención que incluye los mecanismos de control, evaluación y auditoría para facilitar a la dirección la información necesaria para la toma de decisiones.
-Coordinar  actuaciones que favorezcan la integración de la actividad preventiva en el conjunto de las actividades y las decisiones, los procesos, los sistemas de organización así como en los diferentes niveles jerárquicos.
-Apoyar y coordinar las unidades de prevención territoriales, facilitando herramientas y metodologías de trabajo unificadas, con la finalidad de buscar sinergias, economías de escala y aprovechamiento de los recursos.
Todas ellas desarrolladas bajo el paraguas de una gestión basada en la corresponsabilidad y la evaluación de resultados, la profesionalización en la prestación del servicio, y la automatización y aprovechamiento de las tecnologías.

-¿Cómo es la evaluación de riesgos en un entramado tan complejo, extenso y disperso como es el ICS?
-M. H. Un centro sanitario es de por sí una empresa muy dinámica: las tareas que realizan los profesionales asistenciales son muy diversas, distintas día a día y cambiantes debido a la interacción con una gran diversidad de pacientes. Por tanto, no es posible establecer patrones de los puestos de trabajo, existen muchos y en continua variación en el espacio y el tiempo. Asimismo, los profesionales realizan actividades de alta especialización, donde la influencia de la evolución de la ciencia es constante y, por tanto, los cambios sobre los procesos se producen de manera habitual. El trabajo 365 días al año y 24 horas obliga a contemplar distintos escenarios donde cobran importancia factores de riesgo psicosociales como el tiempo de trabajo, la carga mental, las exigencias psicológicas, la doble presencia, entre otros.
Para conseguir unas evaluaciones de riesgo completas, las hemos abordado en varias fases. Empezamos por evaluar los riesgos inespecíficos, asociados a los lugares de trabajo; identificamos los riesgos higiénicos, ergonómicos y psicosociales. A partir de ahí ya se planificaron una serie de medidas correctoras. En una segunda fase hemos evaluado específicamente los riesgos psicosociales, ergonómicos e higiénicos.
Para gestionar la información de las evaluaciones hemos requerido de un sistema informático de soporte para convertirlas en documentos útiles y vivos, necesarios para la gestión del riesgo en nuestros centros.

 Herreros reconoce que la integración de los aspectos preventivos en la organización (ICS) ha dado un salto cualitativo importante


-¿Qué consecuencias se derivan de las evaluaciones de riesgos (medidas correctoras, revisión del plan de seguridad…)?
-M. H. Dada la diversidad de riesgos, las medidas correctoras contemplan desde corregir deficiencias en los lugares, especialmente de ventilación y falta de espacio, hasta instalaciones de protecciones colectivas, como cabinas de seguridad biológica adecuadas en laboratorios, formación específica, implantar procedimientos de actuación específicos en operaciones críticas, planes de movilidad, etc. En definitiva, medidas similares a las que se puedan contemplar en otros centros de trabajo que aborden riesgos similares.

-¿En casa del herrero (administración), cuchillo de palo… o someten a auditoría el sistema de gestión de la PRL del ICS?
-M. H. Durante el 2011 sometimos nuestro sistema de gestión a la segunda auditoría legal correspondiente. La dirección del ICS entiende el proceso de auditoría como una buena herramienta de gestión para valorar la eficacia del sistema de gestión implantado.

-La amplitud de sus riesgos laborales es descomunal. ¿Puede citarnos los de mayor prevalencia o, por eliminación, los riesgos que no tienen?
-M. H. En nuestro sector, el riesgo biológico y el riesgo ergonómico son los más prevalentes. Sin embargo, no podemos olvidar los riesgos higiénicos, ya que en nuestros centros están presentes agentes químicos como gases anestésicos, desinfectantes, disolventes, formaldehido, fármacos citostáticos, etc, exposición a radiaciones ionizantes en los servicios de diagnóstico por imagen, radioterapia, medicina nuclear, exposición a radiaciones no ionizantes en los servicios de fisioterapia y rehabilitación, dermatología, oftalmología , entre otros por el uso de láseres, y cómo no, factores de riesgo psicosociales, de especial relevancia en los momentos actuales.

-Últimamente ha crecido preocupantemente el número de agresiones paciente-médico, ¿no es así?
-M. H. Desde el año 2006, el ICS  tiene implantado un procedimiento específico para el abordaje de las situaciones de violencia que se producen en nuestros centros de trabajo. Desde entonces se viene trabajando intensamente tanto en la formación específica de los equipos para dotarlos de los conocimientos y habilidades en el manejo de situaciones de conflicto con los usuarios, atención médica y psicológica especializada para el personal víctima de este tipo de situaciones, como en la instalación de sistemas de aviso en consultas, aumento de la seguridad privada en centros con mayor número de conflictos, revisión de procesos organizativos,  asesoría  jurídica para el personal agredido, etc.
Los datos del último año revelan que las situaciones de violencia  han disminuido en un 5% en valor global respecto al 2010 (contemplamos en las notificaciones desde el insulto o amenaza hasta la agresión física), pero han aumentado las de mayor violencia (31% respecto el total frente a un 22% del año anterior).
El dato preocupante es que, a pesar de los mecanismos en los que se ha trabajado, aún se producen un 25% de situaciones violentas en las que el personal agresor es reincidente.

-En tanto que prevencionista, ¿qué es lo primero que le sugiere el concepto ‘fumigaciones en los centros de trabajo’?
-M. H. La prevención de la aparición de plagas mediante aplicaciones preventivas en los centros de trabajo, y especialmente en el sector sanitario, dado el concepto de “higiene” asociado a la presencia de estas especies animales, hizo que, durante muchos años, se aplicaran sistemáticamente productos que tiempo después se han demostrado altamente perjudiciales para los seres humanos. Subcontratábamos esta actividad a empresas teóricamente especializadas y autorizadas, a las que la evolución del tratamiento de las plagas no había llegado, y su trabajo consistía en “prevenir” mediante tratamientos químicos. Hoy en día el concepto tratamiento plaga se asocia a un control integral, donde prevalece la prevención de la aparición de la plaga mediante medios físicos (eliminando las vías de entrada), y tratamientos naturales como feromonas, por ejemplo. Tampoco se realizan tratamientos generalizados, sino dirigidos.
Particularmente, en el ICS el tratamiento de las plagas se realiza bajo este concepto de control integral de la plaga desde el año 2004, y el Servicio de Prevención ha adquirido un papel muy activo en el control del cumplimiento del procedimiento. En estos últimos ocho años son anecdóticas las veces que se ha aplicado algún producto con plazo de seguridad, y obviamente, ninguno mediante técnicas de fumigación o nebulización.

-¿Qué índices de siniestralidad laboral tuvo el Instituto en el último ejercicio registrado?
-M. H. El índice de incidencia del año 2012 se encuentra en 12.76 accidentes por cada 1.000 trabajadores. Hay que tener en cuenta que los centros hospitalarios tienen una siniestralidad mayor (17,01) frente a los centros de atención primaria (8,64). Según nuestros datos del sector en Catalunya, el índice alcanzó el 48,46 (dato de 2010) y en España el 23,02 (dato de 2009). Por tanto, nos encontramos muy por debajo de la media.
En cuanto al índice de gravedad, éste se situó en el 2010 en 0,20 días perdidos por cada 1.000 horas/persona trabajadas. También en este caso la siniestralidad en hospitales es de mayor gravedad que la de los centros de atención primaria.
El accidente estrella de los centros sanitarios es el biológico, relacionado con el pinchazo o corte derivado de la manipulación de material punzante y/o cortante como jeringas, bisturís, agujas, etc. Representan aproximadamente el 40% de los accidentes totales; la mayoría sin baja. El accidente ‘in itinere’ representa el 15% del total de accidentes. El resto de accidentes están relacionados con los sobreesfuerzos, las situaciones de violencia y caídas, golpes, choques y aplastamientos contra objetos. 

-¿Cuenta el ICS con un Plan de Prevención que ordene su política en ese campo? ¿Qué principios persigue la política preventiva de la organización?
-M. H. El ICS establece la política preventiva como elemento básico de su sistema de gestión de la prevención con el objetivo de implantar la cultura preventiva en sus centros y que se incremente, de manera progresiva el bienestar de las personas que trabajan.
Los principios básicos de la política del ICS persiguen:
-Garantizar el cumplimiento de la legislación de PRL aplicable a nuestras actividades.
-Comprometerse con la mejora continua de las condiciones de trabajo, de acuerdo con el avance tecnológico y de organización, y garantizar la participación de todos los trabajadores y trabajadoras, especialmente de sus representantes.
-Eliminar y reducir al máximo los riesgos presentes en el entorno de trabajo que puedan provocar daños a la salud de los trabajadores y las trabajadoras.
-Adaptar el puesto de trabajo, el entorno y los aspectos organizativos a las características individuales de las personas, a fin de lograr la armonización entre la eficacia y el bienestar humano.

-¿Cómo está organizada la actividad preventiva en una ‘macro-empresa’ como el ICS?
-M. H. El Servicio de Prevención de Riesgos está Mancomunado con diversas Fundaciones de Investigación vinculadas al ICS. El SPPM está organizado bajo la dirección de un jefe del área y consta de una Unidad Central de Prevención y de Unidades Básicas de Prevención (UBP) distribuidas por el territorio, que conforman el Área de Prevención, de acuerdo con el modelo organizativo consensuado con los representantes de los trabajadores en el año 2000.
El área de prevención depende orgánica y jerárquicamente de la Dirección de Recursos Humanos del Centro Corporativo.
Las UBP dependen jerárquicamente de la dirección del centro hospitalario o de atención primaria y funcionalmente del jefe del área de prevención.
El SPPM tiene carácter interdisciplinario y sus integrantes realizan sus actividades de forma exclusiva. Dadas las especiales características del ICS y las Fundaciones, como la complejidad del sector y el gran número de actividades dentro del anexo 1 de la ley  de prevención de riesgos laborales y las propias características dinámicas y geográficas, el SPPM asume las cuatro especialidades preventivas.
El plan de prevención, como eje principal, persigue la integración de la prevención en todas las actividades de la empresa y, para conseguirlo, establece las funciones y responsabilidades de toda la línea jerárquica. Además contempla la figura de la comisión técnica para la gestión de la prevención, integrada por directivos de cada área de gestión, como órgano en el que la gerencia delega el asesoramiento en materia de prevención de riesgos con la finalidad de analizar los factores que pueden influir en las condiciones de trabajo, tomar las decisiones desde un punto de vista multidisciplinar y hacer propuestas a la dirección, en los casos que, por su magnitud e importancia exceden de sus capacidades y competencias. Estas comisiones existen para cada gerencia territorial y una a nivel corporativo.

-¿Cómo se coordinan con empresas proveedoras y subcontratadas a efectos preventivos (coordinación de actividades empresariales)?
-M. H. Nuestro procedimiento de coordinación empresarial categoriza el tipo de coordinación en función del tipo de empresa contratada. Dado que tenemos un gran volumen de contratación de servicios hemos dividido las empresas en cuatro categorías según el nivel de riesgo de la actividad, frecuencia y número de trabajadores. Estamos incluyendo en todos los pliegos de contratación cláusulas relativas a la coordinación.
El intercambio documental se hace especialmente complicado, sobre todo en aquellas actividades de corta duración y que no se contratan mediante un proceso de publicación de ofertas por su bajo coste.
Sin embargo, la coordinación efectiva, es decir, la que realizamos mediante reuniones específicas con las empresas contratadas va mejorando año tras año. El año pasado se realizaron 169 reuniones de coordinación.

-¿Qué funciones y responsabilidades destacaría del Servicio de Prevención del ICS?
-M. H. De acuerdo con nuestra estructura, diferenciaría entre las funciones de la unidad central de prevención (UCP), a nivel corporativo, y las de las unidades básicas de prevención (UBP), a nivel territorial.
En cuanto a las de la UCP, las funciones principales son desarrollar el plan de prevención y las líneas generales de actuación preventiva de acuerdo con los objetivos del ICS; desarrollar el plan de formación continua de los miembros del servicio de prevención; dar soporte y asistencia a las direcciones corporativas en materia de prevención de riesgos así como a los CSS; diseñar, desarrollar, evaluar y auditar el sistema de gestión de la prevención; coordinar y dar soporte a las UBP y mantener las relaciones institucionales en materia de prevención de riesgos.
En cuanto a las UBP, las funciones principales son: aplicar los planes y programas de prevención en su ámbito de gestión, de acuerdo con los objetivos generales; realizar actividades técnicas de las diferentes especialidades y asesorar y dar soporte a la gerencia de su ámbito y a su respectivo CSS.

-¿Qué está haciendo el Área de PRL en la adaptación de puestos de trabajo para empleados del ICS con problemas del salud?
-M. H. La gestión de los trabajadores especialmente sensibles es un aspecto prioritario para el área sanitaria del SPPM.
Durante el año pasado visitamos a 800 trabajadores clasificados como tal. A un 25% de los mismos se les recomendaron adaptaciones en su puesto de trabajo, y a un 2% se les recomendó un cambio de puesto. La mayoría de recomendaciones iban asociadas a enfermedades relacionadas con la piel (dermatitis alérgicas), trastornos ósteomusculares y trastornos mentales.

-¿Han llevado a cabo alguna actuación concreta en PRL por la cuestión de género?
-M. H. Nuestro sector está muy feminizado. La empresa ha desarrollado un plan de igualdad en el que el SPPM ha participado de forma activa y es parte integrante de la Comisión de Igualdad creada para el desarrollo de las políticas de igualdad en el ICS. Hemos realizado acciones específicas para la protección de las embarazadas y madres con lactancia natural.

-Como gestor y proveedor de salud que es el ICS, ¿aplica políticas de vigilancia de la salud y promoción de la salud en el lugar de trabajo (PSLT) con sus propios trabajadores?
-M. H. Al pertenecer al sector salud, desde el SPPM hemos puesto en marcha para nuestros profesionales, campañas paralelas a las que se realizan para la población general (ejercicio físico, hábitos saludables, antitabaco, etc.) Además, este año estamos trabajando en el desarrollo de una campaña para promocionar la salud centrada en los trastornos musculo-esqueléticos de origen laboral.

DESPIECE 1:
UBP (Unidad Básica de Prevención), por un trabajo de calidad
Las UBP del Institut Català de la Salut están lideradas por un coordinador y  están formadas por personal técnico que asume las 3 especialidades técnicas, personal sanitario (unidad básica de salud) y personal administrativo. Están dimensionadas de acuerdo con el número de trabajadores y dispersión geográfica del territorio que atienden. Actualmente cuenta con 10 UBP que dan servicio a toda Cataluña.
La variedad de riesgos a los que debe hacer frente el SPPM hace que cobre especial importancia la formación continua de los profesionales que forman parte del SPPM, así como el trabajo en equipo tanto de los técnicos como del equipo de vigilancia de la salud. Herreros señala que “es vital compartir experiencias abordadas  en los diferentes territorios. Pretendemos avanzar como un solo equipo y aprovechar el conocimiento de la especialidad de nuestro personal; realizar un trabajo de calidad es nuestro lema”.

DESPIECE 2:
No hay que confundir burocracia con prevención
Todos sabemos que la documentación es una cruz de la PRL. Planteamos a nuestra interlocutora si, en el caso del ICS, desarrollan un prevención de ‘papel’ o prevención real sobre el terreno. Al respecto, Meritxell Herreros señaló que “huelga decir que el papel en la prevención debe existir debido a la normativa rígida que nos aplica y a la obligación de evidenciar documentalmente las acciones que se llevan a cabo en esta materia. Sin embargo, esto no debe convertir la prevención en una simple burocracia. Tanto la dirección como el SPPM creemos en la prevención del día a día. Las visitas de prevención que realizamos, los comunicados de riesgo que atendemos, las consultas de salud son un reflejo de nuestra política. Aún siendo conscientes del camino que nos queda por recorrer, hay que destacar que, en los últimos años, la integración de los aspectos preventivos en la organización ha dado un salto cualitativo importante”.

© Manuel Domene Cintas. Periodista