lunes, 18 de marzo de 2013

Liderazgo en seguridad y salud laboral



Los líderes deben tomar en serio su responsabilidad con la seguridad y la salud. Es tanto un requisito legal como un deber moral, además de jugar un papel primordial en el éxito empresarial.
La calidad de la Seguridad y la Salud en el trabajo (SST) es necesaria. Todos, desde las universidades a las empresas de todo el mundo, apelan a este concepto de moda. La cuestión es: ¿sabemos realmente lo que implica el liderazgo en SST? Vamos a destacar algunas características importantes.
Los líderes deben dar ejemplo. Los sistemas y procedimientos son obligatorios pero también lo son los buenos comportamientos y actitudes. Los gestores deben actuar como un modelo a seguir para los demás, desafiando también a sus empleados a comprometerse con la seguridad. Esto forma parte de la creación de una cultura de seguridad dentro de la empresa. Es decir, operar un cambio cultural en el que las necesidades de seguridad son consustanciales al propio funcionamiento cotidiano de la empresa.
Para que esta política tenga éxito, los líderes deben asegurar el compromiso de la alta dirección, así como su involucración con la política de la compañía en SST. La propaganda por la acción puede incluir la participación de la alta dirección en las visitas e inspecciones, la asistencia a cursos de formación o alentar al personal a identificar problemas de seguridad y también proponer las posibles soluciones.
Los líderes deben asegurarse de que las evaluaciones de riesgos se llevan a cabo con regularidad y de manera efectiva por personas con conocimientos y experiencia, con la participación de los trabajadores afectados. En caso necesario, debe proporcionarse la adecuada capacitación para efectuar las evaluaciones de riesgos. Los resultados de las evaluaciones de riesgos deben analizarse para desarrollar las acciones oportunas. La salud no sólo implica la prevención de accidentes también incluye la promoción del bienestar de los trabajadores, por lo que la salud psicosocial no puede caer en el olvido, sino todo lo contrario debe considerarse como un imperativo ético imprescindible.
En resumen, el buen liderazgo en SST supone: aplicar sistemáticamente todas las políticas, proporcionar recursos suficientes para la SST, aprender de las buenas prácticas de los demás, garantizar la participación de los trabajadores, proporcionar una formación adecuada y, como no podía ser de otra manera, reconocer y recompensar el comportamiento seguro. Así pues, dirigentes, ¡toca cambiar el discurso por la acción!

Occupational safety and health leadership


Leaders should take seriously their responsibility for safety and health. It’s both a legal requirement and a moral duty, while plays a paramount role in business success.
Quality in Occupational Safety and Health (OSH) is needed. Everybody –from Universities to businesses all around the world- appeal to this fashionable concept. The matter is: do we really know what OSH leadership entails? Let’s go to highlight some important features.
Leaders should lead by example. Systems and procedures are compulsory but so are good behaviors and attitudes. Managers must act as a role model for others, also challenging their employees to compromise themselves with safety. This is a part of creating a safety culture within the company. That is to say, operating a cultural change in which safety needs appear embedded in the everyday function of the company.
For this policy to be successful, leaders should secure the commitment of the board and senior management, as well as their commitment with the OSH company’s policy. Propaganda by action can include senior management taking part in site visits and inspections, attending training courses or encouraging staff to identify safety problems and also proposing the possible solutions.
Leaders should ensure that risk assessments are carried out regularly and in an effective way by people with the right knowledge and expertise, involving the workers concerned. Where necessary, training should be provided in the use of risk assessments. The results of risk assessments should be analyzed and action must be taken. Health does not involve only preventing accidents it also means promoting the workers’ well-being, so psychosocial health cannot be neglected, rather the opposite should be considered as an ethical must.
To sum up, good OSH leadership involves: applying consistently all policies, providing sufficient resources for OSH, learning from the good practice of others, ensuring worker participation, providing adequate training and, as couldn’t be otherwise, recognizing and rewarding safe behavior. So, leaders, please stop just speaking and take action!

© Manuel Domene Cintas. Periodista.