martes, 25 de diciembre de 2018

Bisinosis, síndrome tóxico del polvo orgánico


Bisinosis, conocido también por su sigla inglesa ODTS (Organic Dust Toxic Syndrome) es, según nos recuerda la NTP 802 del INSHT, una enfermedad aguda, febril, no alérgica, caracterizada por fiebre, temblores, tos seca, opresión torácica, disnea, dolor de cabeza, dolores musculares y articulares, fatiga, náusea y malestar general. Los síntomas hacen pensar en la gripe, pero normalmente desaparecen al día siguiente. 



Bajo el mismo nombre se pueden englobar otras enfermedades tales como las fiebres de los manipuladores de grano (síndrome de los silos), la fiebre de los humidificadores y climatizadores, el síndrome de los poceros y otras fiebres inhalatorias.

'La bisinosis es una afección respiratoria provocada por la inhalación de las micotoxinas presentes en fibras vegetales y polvos orgánicos'

Polvo orgánico
La bisinosis es una enfermedad típica de trabajadores expuestos a niveles elevados de polvo orgánico, normalmente en espacios confinados. Es una afección pulmonar causada por la inhalación del polvo del algodón, otras fibras textiles y variedad de polvos orgánicos. El agente causal es una endotoxina bacteriana que se encuentra en el polvo de las fibras. La dolencia se manifiesta con opresión del tórax y disnea (dificultad respiratoria), síntomas que son más acusados el primer día de jornada laboral (de ahí el sobrenombre de ‘fiebre del lunes’), y que suelen ir remitiendo con el paso de los días.
Aunque no es privativa del textil, la bisinosis está tradicionalmente asociada a dicha actividad por el empleo de materias primas como el algodón. El polvo, amalgama de partículas suspendidas en el aire que se libera a la atmósfera durante la manipulación y transformación del algodón, es una mezcla compleja y heterogénea de restos botánicos, tierra y material microbiológico (bacterias y hongos) de composición y actividad biológica variables. Las fibras de algodón son largas y no tienen efectos sobre el sistema respiratorio. Son las partículas de brácteas y otros componentes de la escoria que acompaña a las fibras vegetales los causantes de la bisinosis. Las operaciones con mayor riesgo debido a la exposición son el desmotado, cardado e hilado. El INSHT nos recuerda que “las endotoxinas son las protagonistas de las enfermedades asociadas a los aparatos de aire acondicionado y humidificadores, así como también a la bisinosis. La concentración de endotoxinas en el polvo de las hilanderías dependerá, entre otras variables, del origen geográfico del algodón, de la forma de lavado antes del cardaje, de la ventilación de los locales y de los métodos de hilado.
Las endotoxinas son altamente tóxicas. Provocan fiebre, malestar, alteraciones en el recuento de los leucocitos, afecciones respiratorias y estado de shock, llegando en algunos casos a producir la muerte.





Medidas preventivas de la bisinosis
El riesgo se presenta en todas las etapas de proceso de las materias primas susceptibles de liberar polvo en el lugar de trabajo. Por tanto, las medidas preventivas incluirán:
-Limpieza de las estructuras de almacenamiento, eliminando todo indicio de grano derramado, polvo, etc.; eliminar el polvo del equipo y la maquinaria de manipulación y desinfectar los sacos y cestos, mediante soleamiento y tratamiento químico.
-Adopción de medidas de control en la generación de polvo. Trabajar en áreas bien ventiladas y usar ventiladores de extracción, si es posible.
-Usar EPIs apropiados en todas las actividades generadoras de polvo: ropa de trabajo que cubra todo el cuerpo, guantes, botas de protección y gorra, para evitar cortes, pinchazos, picaduras, reacciones alérgicas o contactos indeseados. Curar y proteger inmediatamente cualquier herida.
-Empleo de mascarilla (autofiltrante P3) por parte de las personas que desarrollen su trabajo en zonas de almacenamiento y trasiego de los materiales, así como gafas de protección.
-Mantenimiento de una buena higiene personal, lavándose a menudo las manos.
-Control biológico de plagas en los cultivos.
La primera medida preventiva es atacar el problema en su fuente: existen diferentes técnicas de lavado eficaces a la hora de reducir o eliminar los efectos del polvo de algodón.
Ello debe complementarse con un control técnico adecuado de las zonas de procesado textil del algodón junto con unos métodos de trabajo correctos, el control médico y el uso de equipos de protección personal, medidas que son por sí mismas suficientes para eliminar en gran parte la bisinosis.
El lavado del algodón con agua templada en autoclave y los sistemas de bloques continuos reducen la concentración residual de endotoxina, tanto en la borra como en el polvo en suspensión en el aire a valores de seguridad. Ello se complementará con un programa de vigilancia de la salud de los trabajadores expuestos (cuestionarios, entrevistas, espirometrías para valorar la función pulmonar, etc.).

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